BOTOX

El Botox es como se denomina comúnmente a la toxina Botulínica, se trata de un tratamiento extremadamente seguro y se lleva utilizando más de 50 años debido a su eficacia ya que se han realizado multitud de estudios durante siglos, en 1989 fue aprobado por la FDA para su uso médico.

El tratamiento con botox se utiliza en el tratamiento de arrugas en la frente, entrecejo y patas de gallo. Funciona inhibiendo las contracciones musculares, que con el tiempo, combinada con una mayor laxitud de la piel, provoca el desarrollo de arrugas o arrugas permanentes. Con la toxina botulínica relajamos el musculo, para que temporalmente no produzca esas arrugas por lo que conseguimos ralentizar el paso del tiempo.

Por lo general, los efectos del tratamiento serán visibles durante 3-4 meses realmente, ya que el laboratorio fabricante estima una duración de 6 meses antes de requerir una nueva aplicación. Ésto variará de paciente a paciente dependiendo de la dosis, la fuerza y la actividad de los músculos y factores como el metabolismo del paciente.

Por lo general, podrá realizar sus actividades diarias inmediatamente después del tratamiento.

Zonas de aplicación

Botox